(01-11-2023).- El 10 de diciembre Ariel Castaldo concluirá la gestión como intendente de Villa Mirasol. Será su primer y único mandato. “Cuando me convocaron para ser candidato acepté con la condición de cumplir un solo período”. Por entonces, las divisiones internas mantenían sumergido en grave crisis al justicialismo local, que perdía todas las elecciones municipales, y la figura de este médico veterinario se erigió como prenda de unidad: “si encabezás la lista, nos juntamos detrás tuyo” le aseguraron.

“Había que recuperar el municipio y otorgarle un rumbo claro al pueblo. Conformamos un buen equipo, definimos los ejes de gobierno y tratamos de no desatender a nadie. En líneas generales, la comuna arrastraba muchos años de desorganización y eso no se arregla de un día para otro. La mejor forma de acomodar todo era hacer la mejor gestión posible”, confiesa.

En cuatro años completó “una renovación total del parque automotor”, proyectó y concretó “muchas obras de importancia, incluyendo varias cuadras de asfalto y el edificio donde funcionará el CDI” y puso especial dedicación en “colaborar con las instituciones que le dan vida a la localidad: escuela, policía, colegio secundario, el Club Belgrano, que estaba abandonado, pero lo renovamos y hoy está funcionando a pleno y con distintas disciplinas deportivas”.

“Inmensa gratitud”.

El pueblo reconoció su gestión votando a otro intendente peronista. Su sucesor será Lucas Laguna, actual secretario de Gobierno, y la Tesorera, Alicia García, presidirá el Concejo Deliberante. “Ojalá sea una continuidad, pero ellos le imprimirán su impronta y yo acompañaré desde donde pueda, con el mayor respeto”.

Al responder sobre su futuro deja escapar un gesto, casi imperceptible, de alivio. “Son tiempos muy difíciles para la gestión política, estamos inmersos en muchos problemas y provoca decepción no poder solucionarlos a todos. Pero la mejor señal de que trabajamos bien fue que los vecinos y vecinas volvieron a elegirnos: Villa Mirasol es el único municipio del departamento Quemú Quemú donde ganó el peronismo”.

Desde diciembre volverá a enfocarse en las cátedras de Introducción a la Producción Animal y Economía Agraria: “si bien nunca la abandoné, estoy muy feliz de retomar la docencia”. De todos modos, conducir el municipio “fue una experiencia maravillosa. Nos identificamos totalmente con el gobierno provincial y el sentimiento que me desborda es una inmensa gratitud: estoy profundamente agradecido a Sergio Ziliotto, Kelo Schanton y todos sus funcionarios, a los concejales, a todo el equipo municipal y, principalmente, a mi familia”. Su esposa Regina Mallén y sus hijos Juan Bautista y Juan Francisco “fueron mi mayor baluarte, sin su apoyo incondicional no hubiera podido hacerlo”, confiesa.

Después de una oscura dictadura, el 10 de diciembre de 1983 en Villa Mirasol asumía como intendente Carlos Castaldo. “Mi padre ya tiene 82 años. Cumplió un solo mandato y también la tuvo difícil, porque en 1985 éste fue el primer pueblo afectado por la inundación”. Cuarenta años después, otro Castaldo pasará la posta a un sucesor. Claro que vale la pena vivir en democracia. (Funete: La Arena)